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Wu'erhe: residencia de los demonios

    Wu'erhe: la Ciudad del Diablo XinjiangEn un árido y estéril desierto del interior del continente asiático yace una amarilla ciudad de tierra, la cual ostenta altos y bajos edificios o planas y torcidas carreteras. No hay residentes en la ciudad, tan solo se pueden escuchar tristes y estridentes gritos cuando un pesado viento sopla a través del desierto. Alguna gente ha pensado que esta ciudad podría ser la residencia de demonios, y la han llamado "la Ciudad del Diablo".

    La Ciudad del Diablo está ubicada en la Villa de Wu'erhe, que se encuentra en Xinjiang, al norte, y en el borde de la Cuenca del Junggar. Esta es una gran área de disparejas y entrecruzadas colinas de tierra y cordilleras en el desolado Gobi, que parece una antigua ciudad abandonada pero que realmente es pura y natural sin rastros artificiales.

    Por supuesto, no hay demonios en la ciudad. En geografía, esta formación geológica única se llama yardang, una palabra en lengua Uygur que significa "colinas em pinadas". Es una formación causada por la erosión del viento en un ambiente árido o ventoso y existe en las áreas de Xinjiang y Gansu de China.

    En el Periodo Cretáceo, hace unos 100 millones de años, la Cuenca del Junggar era un lago enorme, con abundancia de plantas en sus orillas. Los fósiles desenterrados muestran que muchas especies de dinosaurios, tales como el Wu'erke stegosaurus, elplesiosauro y el Junggar pterosauro, vivieron en esta región en tiempos antiguos. Sin embargo, después de dos grandes movimientos crustáceos, el lago desapareció al levantarse su suelo y convertirse en tierra.

    En las siguientes decenas de miles de años, el sol abrasador, los fuertes vientos y las lluvias han llenado esta tierra, originalmente plana y sólida, de trincheras y barrancos, y han dejado las expuestas capas de piedra con varias formas inusuales. Como Wu'erhe es una región con tendencia a vendavales y ráfagas de viento, estos fuertes vientos con frecuencia llevan arena y piedra que golpean la tierra, como un escultor trabajando sobre mármol con martillo y cincel. Como resultado, todas las partes blandas y débiles de la tierra han saltado, quedando las colinas empinadas o redondas y racimos de crestas que parecen esculturas de tierra con varias formas raras.

    En la Ciudad del Diablo, no se pueden encontrar signos de vida, salvo por un puñado de plantas grises del desierto. Se pueden ver colinas de tierra amarilla de varias formas por doquier, todo en un silencio sepulcral. Sin embargo, cuando el viento sopla, algunos raros y hasta escalofriantes silbidos vendrán de la nada y persistirán durante mucho tiempo sobre la ciudad. Los sonidos son causados realmente por corrientes de aire que se cuelan comprimidas a través de las rudas rocas en la ciudad, mientras que las colinas de tierra y las crestas sirven de un enorme y natural amplificador para hacer los sonidos más ruidosos cuando el viento se hace más fuerte.

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