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El Lago Namtso: un lago celestial en la meseta

    Namtso, el lago de cieloEn la lengua tibetana nam significa "cielo" y co significa "lago", así que el significado literal de Namtso es "el lago del cielo". Ese nombre le encaja bien al lago, pues está muy cerca del cielo: con una altitud de 4.718 metros, el Lago Namtso es el lago salado más alto del mundo. El lago también es tan ancho como el cielo, con 70 km de longitud y 30 km de ancho, cubriendo cerca de 2.000 km2 y considerado el segundo en tamaño entre los lagos salados de China. Es tan azul como el cielo, con su ancha y abierta superficie reflejando el cielo azul y las blancas nubes. El lago es tan santo como el cielo del Budismo tibetano, encontrándose entre los tres lagos sagrados de la región tibetana.

    El Lago Namtso está ubicado en los vastos pastizales del nórdico Tíbet, con la Cordillera de Nyainqentanglha coronada de nieve extendiéndose a su lado, como un enorme dique vigilando al lago sagrado. Según los cuentos de la gente de la zona, la cordillera y el lago son una pareja de amantes que se ayudan mutuamente a sobrevivir el gélido ambiente de la meseta.

    En realidad, la Cordillera de Nyainqentanglha actúa como asistente del Lago Namtso ya que la nieve derretida de la montaña le suministra agua al lago. El agua del lago es extremadamente pura y clara, porque el lago tiene un origen limpio y puro. Cuando los fuertes vientos soplan sobre los pastizales del norte tibetano, olas azules y verdes también se forman en el Lago Namco, como grandes pedazos de esmeralda de variadas formas.

    El lago es tan santo como el cielo del Budismo tibetanoEl lago tiene una puerta natural, que está compuesta de dos enormes rocas levantadas en la orilla del lago. De color amarillo oscuro, las rocas son actualmente dos separadas e independientes columnas de piedra opuestas entre sí. Con una altura de más de 30 metros cada una, las columnas están a ocho metros de distancia una de otra, y el camino al lago pasa justamente entre ellas. Viéndolas como los "porteros" del Namtso, la gente llama a las columnas de piedra "una puerta divina".
    Después de pasar la "puerta divina", se pueden ver muchos rastros de culto al lago; estos fueron dejados por peregrinos del Budismo tibetano. A finales del siglo XII, los reverenciados monjes del Budismo tibetano llegaron al Lago Namco para su propia realización, y establecieron el estatus religioso sagrado del lago. Desde entonces, los creyentes del Budismo tibetano nunca han dejado de peregrinar y rendir culto al Lago Namco. A orillas del lago hay un gran conjunto de serpentinas con inscripciones que ocupan varios cientos de metros cuadrados, con cuerdas de banderas coloridas vibrando al viento. Las serpentinas con inscripciones se componene de hileras de pequeñas banderas, cada una con textos de las escrituras del Budismo tibetano. Se cree que una vez que la bandera vibra con el viento, las escrituras que lleva son recitadas en favor de la persona que la puso.

    También hay grandes y pequeñas pilas de mani junto al lago. Las pilas de mani son en realidad piedras apiladas, algunas de ellas en estado natural y otras con bellas imágenes de Buda o con inscripciones gravadas en ellas. Los creyentes en el Budismo tibetano piensan que las pimaravillas las de mani son sobrenaturales. En cada festival o fiesta religiosa, ellos añaden piedras a las pilas mientras cantan textos budistas y realizan rituales para rendir culto a Buda a través de las pilas. Año tras año las pilas de mani han ido creciendo y haciéndose más altas, con cada piedra de la pila llevando sinceros deseos y pías oraciones de los creyentes. Muchos de los gravados en las piedras mani son también grandes obras de arte.

    El mayor ritual de culto en el Lago Namtso tiene lugar cada Año del Chivo del calendario tibetano. Dice la leyenda que el chivo es el signo zodiacal del Namtso y que uno obtiene enorme comodidad y felicidad dando vueltas alrededor del lago el Año del Chivo. Así que cuando llega el Año del Chivo cada 12 años, decenas de miles de budistas acuden a la región y van alrededor del lago a pie. Lleva cuatro o cinco días completar una vuelta, y ellos oran devotamente a Buda con cada paso que dan.

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