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El Desierto de Taklamakan: cementerio de civilizaciones antiguas

    Desierto de Taklamakan ( Takli makan ), un "mar de la muerte"El Desierto de Taklamakan ( o Takli makan ), es el desierto más grande de China, así como el segundo desierto móvil más extenso del mundo. Con un área total de 330.000 km2, el desierto es tan vasto como el mar, extendiéndose más de 1.000 km de este a oeste y a lo largo de 400 km de norte a Sur.
    El ilimitado mar de arena en el desierto ha ganado la fama de ser un "mar de la muerte", al cual "uno puede entrar pero del que nunca saldrá". Sin embargo, en la lengua Uygur, "taklamakan" significa "la vieja patria", porque en tiempos antiguos el lugar no era un desierto, sino un bello oasis que había alimentado a numerosas y brillantes civilizaciones.
    Ubicado en el centro de la Cuenca de Tarim en la región Autónoma de Xinjiang Uygur, el Desierto de Taklamakan yace en el interior del continente euroasiático, rodeado por tres lados por montañas de más de 4.000 metros sobre el nivel del mar: las Montañas de Tianshan al norte, la Meseta de Qinghai-Tibet al sur y las Pamirs al oeste. La lluvia es extraordinariamente rara en esta región, que solamente tiene sol abrasador, noches heladas e incesantes ventarrones.
    Sin embargo, la región no es una zona prohibida para la vida. Las altas montañas circundantes, al bloquear la entrada de aire húmedo también proporcionan agua pura de la nieve derretida: los ríos Hotan, Keriya, Niya y Andir, todos originados en las montañas nevadas y fluyendo a través del desierto. Algunos de ellos se dispersan en el corazón del desierto, los ríos Hotan, Keriya, Niya y Andirmientras otros nutren "corredores verdes", uno tras otro, en la arena amarilla. Gracias a la existencia de los grandes ríos, la Ruta de la Seda surgió del "mar de la muerte" y el desierto se convirtió en una tierra próspera que presenció el intercambio entre varias importantes civilizaciones.

    La Ruta de la Seda pase por Desierto de Taklamakan

    La Ruta de la Seda apareció en los registros históricos tan temprano como el siglo I a. C. durante la Dinastía Han. Con una longitud total de más de 70.000 km, el camino atravesaba Asia Central para conectar la antigua civilización china con otras civilizaciones creadas por los griegos, los egipcios, los babilonios y los indios. En los siglos siguientes estas grandes civilizaciones convergieron en el Desierto de Taklimakan, probado esto hoy por las excavaciones de valiosos restos culturales que asombran al mundo. Los restos incluyen dibujos de ángeles alados, brocados de China, columnas de estilo romano, y estatuas del Buda de la India. A través de la Ruta de la Seda las tecnologías e inventos chinos, tales como el cultivo del gusano de seda, la pólvora y la elaboración del papel fueron introducidos en Asia Central e incluso en Roma, mientras el Jing Jiao (o Ilustre Religión), el Islam, la astronomía y las matemáticas también se diseminaron en China desde Occidente. La Ruta de la Seda había cambiado la historia del mundo, y el Desierto de Taklamakan había sido testigo de cambios tan significativos.
    Según los registros de la antigua historia de China solía haber 36 reinos en las llamadas "Regiones de la Frontera Occidental", todos ellos disfrutando de gran prosperidad y regados como perlas por el Desierto de Taklimakan. Sin embargo debido a los cambios climáticos durante los últimos varios miles de años, el desierto gradualmente ha mostrado su lado cruel, tragándose un oasis tras otro sin misericordia y enterrando a todos aquellos prósperos reinados bajo sus interminables dunas.
    Comenzando el siglo XIX, el Desierto de Taklamakan se ha convertirlo en un paraíso y una casa de tesoros para los exploradores y arqueólogos de todo el mundo. Luan, Niya y Mira, aquellas antiguas ciudades-Estado que solían existir solamente en los libros de Historia han sido descubiertas y excavadas una tras otra. No obstante, el ilimitado Desierto de Taklimakan conserva muchos secretos y quedan sin resolver demasiados enigmas de la historia y de la civilización.

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