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Chengshantou: un campo de batalla entre la tierra y el mar

    Chengshantou está ubicado en la punta de La Península de JiaodongLa Península de Jiaodong en China parece una daga penetrando en el mar y Chengshantou está ubicado en la punta de la "daga". Es justamente como un campo de batalla entre la tierra y el mar: la tierra penetra dentro del mar con rocas gigantes en forma de espada, mientras que el mar responde con olas encrespadas, bat iendo las rocas sin misericordia, día y noche.
    Chengshantou, que está ahora bajo la jurisdicción de la ciudad de Rongcheng, provincia de Shandong, era conocido como "el fin del cielo" en tiempos antiguos. Está en el extremo más oriental de la costa china, marcando el fin oriental de la tierra firme china y enfrentándose al inmenso mar. En el siglo III a. C., el Emperador Qinshihuang, el primer emperador feudal de la historia china, quien realizó la completa unificación del país, llegó a Chengshantou para dar culto a los dioses y buscar la legendaria "medicina contra la muerte". Li Si, ministro al servicio de la corte del Emperador Quishihuang, dejó una inscripción que decía: "El fin del cielo y la puerta oriental del imperio Qin". Como Chengshantou es el primer lugar de la tierra firme china en saludar el amanecer sobre el mar, los registros históricos muestran que los chinos antiguos creían que era la residencia del Dios Sol. En el año 94 a. C., Liu Che, un emperador de la dinastía Han, que reemplazó al régimen Qin, fue a Chengshantou para disfrutar la vista del amanecer sobre el mar y rendir culto al Dios Sol, y ordenó la construcción allí de un templo dedicado al Dios Sol.
    La roca,  parece un barco gigante listo para zarparChengshantou está rodeado por el mar desde tres lados, con una enorme, larga y estrecha roca amarilla extendiéndose lejos dentro del mar. La roca, con más de 100 metros sobre el mar, parece un barco gigante listo para zarpar. Sentándose encima de la roca pueden verse varias islas de piedra en forma de cono surgiendo del mar. El color y la orientación de las islas de piedra revelan que están actualmente conectadas con la enorme roca. Son como una "fuerza invasora" tratando de conquistar el mar.
    El contraataque del mar es furioso y persiste con enormes olas que baten continuamente la roca con un ensordecedor estruendo. Las olas rompen tras golpear la dura roca y se convierten en blanca espuma a la deriva. Fuertes vientos soplan sobre la enorme roca durante todo el año, creando un silbido como si el viento también estuviera animando la batalla. Retando los fuertes vientos, las aves rondan en el aire y frecuentemente presentan un "espectáculo prodigioso", bien sea cargando sobre la superficie del mar en picado o dando vueltas alrededor, una y otra vez, incansablemente.
    En el fondo de la enorme roca hay un letrero advirtiendo a los visitantes que no deben acercarse al mar, aunque el mar está todavía alejado varios metros. Actualmente, las olas marinas en Chengshantou son realmente impredecibles y traicioneras. La mayor parte del tiempo estas tienen solamente uno o dos metros de altura y no alcanzan la roca, pero cada varios minutos una enorme ola de cuatro o cinco metros de altura vendrá y arrasará la playa, llevándose en su retirada todo en un radio de varios metros.
    A pesar del feroz encuentro entre la tierra y el mar en Chengshantou, el área de mar alejado del lugar parece tranquilo mientras que las montañas y ríos más allá de Chengshantou también permanecen silenciosos. Entre los huecos de las nubes, el sol envía decenas de miles de dorados rayos sobre la superficie del mar, y las montañas también parecen espléndidas con los coloridos árboles y flores. Detrás de este cuadro de paz y armonía, ambos, la tierra y el mar, están tranquilamente acumulando sus fuerzas y preparándose para un nuevo enfrentamiento en Chengshantou.

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