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Zhoukoudian: el amanecer del hombre primitivo

    Descubierto a comienzos del siglo XX, el sitio Zhoukoudian, cerca de Beijing, constituye un rico acopio de materiales fosilizados del primitivo homínido. Estos se encontraron conjuntamente con muchos fósiles botánicos. Del intenso estudio de estos materiales, hemos logrado una comprensión del primitivo período de la humanidad, y estamos en condiciones, en cierto sentido, de escuchar los ecos de las alejadas voces de nuestros antepasados. El sitio es uno de los más sobresalientes entre un número de lugares relacionados con el primitivo homínido en China, incluyendo el sitio del Hombre de Yuanmon, en Yunnan, y el sitio del Hombre de Lantian, en Shaanxi, entre otros. Los descubrimientos en Zhoukoudian contribuyeron a que la humanidad lograra un entendimiento mucho más claro de la evolución del ser humano. Los sitios del homínido más primitivo del mundo están localizados en remotas y salvajes áreas montañosas. Zhoukoudian está cerca de una capital internacional, la ciudad de Beijing. El sitio ofrece una rara oportunidad, para aquellos amigos que vienen de todas partes del mundo, de comprender la cultura del hombre primitivo, y a la vez, comenzar a entender el largo curso de la civilización china.

    El "Sitio del Hombre de Pekín", como lo llaman, está ubicado a cincuenta kilómetros al suroeste de la ciudad de Beijing, en las montañas Long-gu o "Dragón-Hueso", en el distrito de Fangshan. A comienzos del siglo XX, los eruditos extranjeros que hacían investigaciones en China, empezaron a interesarse en las áreas donde los campesinos locales recogían "huesos de dragón", los cuales utilizaban para una especie de cura medicinal. El paleontólogo austriaco O. Zdansky y el cirujano canadiense Davidson Black, al igual que otros, creían que estos "huesos de dragón" podían ser los restos fosilizados de alguna rara planta antigua. Las excavaciones se llevaron a cabo en Zhoukoudian, bajo la supervisón de eruditos extranjeros, y de botánicos y geólogos chinos, tales como Weng Wenhao y Yang Zhongjian. Se desenterraron dientes fosilizados de apariencia similar a los del primitivo homínido. En 1929, como resultado de grandes esfuerzos, el joven paleontólogo Pei Wenzhong excavó un cráneo casi completo, la mandíbula inferior y un esqueleto; un descubrimiento que asombró al mundo entero. Los eruditos llamaron esos restos el "Hombre de Pekín", y continuaron descubriendo artefactos de piedra y de hueso, y evidencias del uso del fuego, probando que los homínidos estuvieron activos hace quinientos mil años en lo que hoy es la región de Beijing. En 1930, los eruditos excavaron más restos fosilizados del primitivo homínido que datan de alrededor de 200.000 años atrás. Encontrados en la parte alta de la montaña Dragón-hueso, a estos se les llamó el "Hombre Cavernícola de la Cima de la Montaña".

    En 1935, en el período de un mes, un obrero llamado Jin Lanpo - sin adiestramiento en arqueología en ese momento- descubrió otros tres cráneos del Hombre de Pekín, haciendo así una tremenda contribución a las investigacio- nes. En 1937, cuando los japoneses se movilizaban para una invasión total de China como preludio a la guerra, tres hombres que estaban custodiando Zhoukoudian fueron asesinados por soldados japoneses. Al mismo tiempo, el valiosísimo primer cráneo del Hombre de Pekín desapareció. Más tarde, los restos de un homínido intermedio entre el "Hombre de Pekín" y el "Hombre Cavernícola de la Cima de la Montaña" fueron descubiertos en Zhoukoudian, indicando la continuada presencia y el desarrollo del Hombre de Pekín en el sitio. Estos descubrimientos e investigaciones reforzaron la posición inigualable del sitio en los estudios paleontológicos globales. Eventualmente, se excavaron seis cráneos fosilizados en Zhoukoudian, más doce fragmentos de calaveras, quince mandíbulas inferiores, 157 piezas de dentadura, y fragmentos de esqueletos, pertenecientes a más de cuarenta personas, tanto masculinas como femeninas, viejos y jóvenes. Además, se excavaron unas 100.000 herramientas de piedra, y un fogón donde se había usado el fuego y se habían carbonizado piedras y huesos.

    La capacidad craneana promedio del Hombre de Pekín era de 1.088 mililitros (en el hombre moderno es de 1.400 mililitros). Se estimada que el Hombre de Pekín tenía una altura promedio de 156 centímetros (los hombres) y 150 centímetros (las mujeres). Pertenecía a la Edad de Piedra, y los métodos primarios de trabajo con las herramientas de piedra eran astillar, escamar, y muy ocasionalmente taladrar. Hasta la fecha, el Hombre de Pekín es el homínido más primitivo que se ha descubierto que usaba el fuego; también cazaba grandes animales. Su expectativa de vida era relativamente corta: se estima que el 68% de los individuos morían antes de los 14 años, y menos del 4,5% vivían más de 50.

    Se erigió un museo en el sitio Zhoukoudian del Hombre de Pekín en 1953, para exhibir artefactos culturales de las excavaciones en el área. El museo cubrió 4.000 metros cuadrados, y además extiendía su protección a un área de dos kilómetros cuadrados. La exhibición, en ese momento, estaba dedicada a cuatro áreas principales: el Hombresimio de Pekín, su entorno de vida, localización de las excavaciones en el sitio, y "De los simios al hombre". Los objetos mostrados en las exhibiciones no eran originales; todos eran reproducciones hechas con un alto grado de similitud, de manera que parecían auténticas. Los restos fosilizados de animales y el fogón sí eran auténticos.

    En diciembre de 1987, la UNESCO incluyó a Zhoukoudian entre los Sitios Patrimonio de la Humanidad.

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