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Las Grutas de Yungang y la expansión del budismo en China

    Las Grutas de Yungang están situadas en la orilla norte del río Wuzhou, al pie de la cordillera de Wuzhou, alrededor de dieciséis kilómetros al oeste de la Ciudad de Datong en la provincia de Shanxi. Las grutas de piedra están esculpidas en las laderas de las colinas y se extienden un kilómetro en dirección este-oeste. Actualmente quedan cuarenta y cinco grutas principales, pero hay un total de unas 1.100 más pequeñas, conteniendo entre todas ellas un total de 51.000 estatuas talladas. Este es uno de los mayores grupos de grutas de piedra en China, famosas en el mundo entero como un tesoro artístico, y se encuentran entre los primeros lugares en ser declarados monumentos nacionales protegidos de China.

    La talla de las grutas y de las estatuas comenzó en el año 460 y prosiguió por unos sesenta años, durante el período de Wei del norte, y más allá del transcurso de los reinados de varios gobiernos dinásticos. Se empezaron a esculpir después de un período que la historia describe como "Taiwu aniquila el budismo", y favorecido por un período descrito en la historia como "Wencheng restaura la ley". En los "pacíficos" años del reinado del emperador Wencheng (460-465) se comenzaron las tallas de gran escala de las Grutas de Yungang, y estuvieron básicamente terminadas para el quinto año del reino del emperador Xiaoming, de Zhengguang (524). Se dice que el monje superior empezó el trabajo con cinco grutas que ahora están identificadas como las grutas 16 a 20. La mayoría de las grutas existentes fueron esculpidas antes del décimo octavo año del reinado de Taihe (494), cuando la capital se mudó a Luoyang.

    El arte de las Grutas de Yungang es considerado como el más grandioso y magnífico de las tres principales grutas budistas de China; las otras se encuentran en Mogao y Dunhuang. La menor escultura budista tiene apenas 2 centímetros de altura, y la mayor es de 17 metros de alto. La mayoría representan varios aspectos de las deidades religiosas. También hay muchas reproducciones en piedra de edificios de madera, finos detalles ornamentales y de diseño, instrumentos musicales, y destacados trabajos en relieve de la parafernalia budista.

    El estilo de las tallas continúa y se fundamenta en las tradiciones escultóricas de Qin y Han, pero también ha absorbido y se ha mezclado con los refinamientos de las artes budistas, de manera que adquiere su propio y exclusivo estilo. Las grutas de piedra de Yungang tuvieron una profunda influencia en el posterior desarrollo de las artes Sui y Tang, y son una declaración de intercambio cultural y de la interacción de China con otros países asiáticos.
    El budismo se originó en India, con Sakyamuni. Después de que Buda alcanzó Nirvana, sus discípulos siguieron trasmitiendo la doctrina budista y sus enseñanzas llegaron a China en el primer siglo, a.C.. Mingdi, el emperador Han que reinó entre los años 58 y 75, d.C., invitó a algunos budistas de las "regiones occidentales" a vivir en el Templo del Caballo Blanco, en Luoyang, donde ellos comenzaron a traducir los "cuarenta y dos sutras^, el erudito de Han oriental, eliminó los obstáculos para la expansión del budismo en China con su interpretación de que el "espíritu" del taoísmo, del confucianismo y del budismo eran el mismo.

    El monje indio Kumarajive (343-413) llegó a China después de esto, y emprendió la traducción de varias obras budistas, incluyendo el Diamante Sutra y el Loto Sutra entre otros. Se establecieron cuatro grandes centros de traducción en las grandes ciudades de la época: Yecheng, Chang'an, Nanjing y Wuwei. Las doctrinas budistas progresaron notablemente en la región norte de las dinastías del norte y del sur, donde los gobernantes del Zhao Posterior y del Temprano Qin eran ávidos devotos. Ellos establecieron vínculos con monjes superiores dentro y fuera de China, tradujeron sutras, construyeron monasterios y templos, quemaron incienso y oraron al Buda.

    La expansión del budismo, sin embargo, tuvo sus retrocesos. El emperador Taiwudi de Wei del norte, quien reinó de 423 a 452, reprimió su enseñanza, hizo matar al- gunos creyentes, destruyó templos e infligió daños considerables a todo aquello que tenía que ver con el budismo. Su nieto, Xiaowendi, quien reinó del 471 a 499, comenzó a cambiar completamente esa situación cuando ascendió al trono, reinstaurando a los oprimidos creyentes. Este emperador fue quien decidió que se debían crear grutas de piedra fuera de la la ciudad capital, Pingcheng, actualmente Datong. La talla de estatuas de piedra del budismo fue considerada una parte de su compensación. El resultado fueron las famosas Grutas de Yunyang.

    Después de eso, el budismo fue apoyado por otros devotos creyentes entre los emperadores, y se empezó la construcción de otras grutas, destacándose las grutas de piedra de Longmen, en Henan, además de las grutas de Mogao en Dunhuang, que se habían iniciado antes. Se completaba así el mayor tesoro de arte en piedra en China. Liang Wudi, emperador del sur, quien reinó entre el 502 y el 549, fue un fervoroso creyente, casi hasta el extremo de no ocuparse de las demás cosas. Él emprendió la construcción de grandes templos budistas. El poeta Du Mu, de la dinastía Tang, escribió un poema que conmemora esas construcciones, señalando a través de la lluvia y la niebla las incontables torres de los 480 templos de las dinastías del sur. De hecho, ese número subestima considerablemente el total. Solamente en Nanjing había más de 2.000 templos. Liang Wudi se fue cuatro veces de viaje como monje itinerante, y prestó tan poca atención a los asuntos de la corte, que el gobierno fue derrocado. Hou Jing, rey Henan, se aprovechó de la caótica situación para encerrar a Liang Wudi en una torre, donde simplemente murió de inanición.

    El maestro budista Bodhidharma llegó a China poco después. Ya no era posible ganar el apoyo del emperador, así que él viajó a la montaña Songshan, donde se sentó frente a un muro en profunda meditación durante nueve años. Él fue conocido como el Primer Patriarca de Chan o del budismo Zen. Su túnica y su cesto de limosnas fueron pasando al Segundo Patriarca de Huike, al Tercero de Sengcan, al Cuarto de Daoxin, al Quinto de Hongren, y al Sexto, el famoso Huineng. Debido a sus esfuerzos, el budismo en China avanzó a una nueva etapa. En la dinastía Tang el budismo experimentó un renacer, gracias al trabajo de dos monjes que trajeron sutras de India a la capital de Chang'an, donde las tradujeron. Ellos fueron los famosos Faxian y Xuanzang, más tarde inmortalizados en una obra literaria conocida como Viajes a Occidente. La trama de la obra sigue los viajes de Xuanzang a India, pero el verdadero Xuanzang no tuvo como acompañantes los personajes de Sun Wukong (el mono) y Zhu Bajie (el cerdo). Después de un período de intensas disputas entre aquellos que se oponían al budismo y aquellos que lo apoyaban, la aceptación de la doctrina se impuso finalmente. El emperador Gaozong de la dinastía Tang, quien reinó de 649 a 683, escondió secretamente bajo un templo en Shaanxi un relicario con restos sagrados del Buda. En los años 1980, ese depósito de tesoros debajo del Templo Famensi o Famen, en Fufeng, fue oficialmente excavado y sacado a la luz 1.300 años después.

    La religión no era tenida en gran estima en China. El Taoísmo ejerció cierta influencia; el confucianismo no era considerado una religión. El budismo, sin embargo, sí llegó a recibir fuerte apoyo oficial, y de hecho se extendió más en China que en su país de origen. El budismo tiene varias características que lo distinguen en China: primero, en el proceso de su transmisión, se adaptó gradualmente a su milenaria cultura; en segundo lugar, estuvo acompañado de una profusa traducción de sutras budistas, la construcción de templos y la talla de grutas de piedra, todo lo cual dejó un fuerte legado cultural en China. Hoy, los más famosos paseos turísticos en China están relacionados con templos budistas, o grutas de piedra. Proteger ese legado religioso-cultural es una responsabilidad común de todos los chinos. China tiene ya varios sitios que forman parte de la lista de Sitios Patrimonio de la Humanidad, declarados así por la UNESCO. Las Grutas de Mogao en Dunhuang, la Potala de Lhasa, las Grutas de Yungang, las Grutas de Longmen, las Tallas de Dazu, etc. Estos proporcionan un amplio espacio para la apreciación de las artes budistas a los amigos de todo el mundo.

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