• +86 773 2303067


Planteamientos de Confucio en torno al cielo y a los hombres

    confucioConfucio (551-479 a. C.) es conocido en China como Kongzi, es decir, Maestro Kong. De apellido Kong, nombre Qiu, su nombre de cortesía era Zhongni. Confucio nació en la dinastía Zhou, en el estado de Lu ( la actual ciudad de Qufu, en la provincia de Shandong). Gran pensador y educador de los últimos tiempos del período de los Reinos Combatientes (770-476 a. C.), fue el fundador de la escuela filosófica conocida como confucianismo. Sus palabras y su vida quedaron registradas por sus discípulos que, junto a las de ellos mismos, conforman el texto llamado Analectas (Lunyu).

    Analectas es uno de los textos clásicos de la cultura china de la antigüedad; a lo largo de siglos, no ha habido una obra de filosofía, literatura o política de la historia China que no haya recibido su influencia. Ningún investigador podrá alcanzar un verdadero conocimiento de la cultura tradicional china, ni comprender el mundo interior de los chinos de la antigüedad sin conocer en profundidad Analectas.

    La mayor parte de los planteamientos confucianos en torno al Cielo y a los I lumbres se pueden identificar con valores universales. Probablemente ésta es la causa por la que en el siglo XXI el pensamiento confueiano sigue despertando el interés de los chinos y de gentes de todas las partes del mundo.

    El Cielo 天 : origen de todo

    Durante las dinastías Shang (1600-1046 a. C.) y Zhou (1046-256 a. C.) el con-cepto predominante de "Cielo", y que influyó en cierta medida en Confucio, era el de un dios antropomórfico. Sin embargo, para Confucio el concepto de "Cielo" era más amplia, estaba más próximo a la idea de naturaleza. Según él: "El Cielo no habla con palabras. Habla a través de la alternancia de las cuatro estaciones y del desarrollo de todos los seres". Es obvio que para Confucio el Cielo equivalía a la naturaleza. Pero la naturaleza no simplemente como un mecanismo sin vida ajeno a los humanos, sino como el gran mundo de la vida y del proceso de creación. La vida humana formaba parte de la naturaleza como un todo.

    En su tiempo, identificar al Cielo con la creación de la vida fue un planteamien-to innovador. Así, el proceso natural de creación se conoció como "la vía del Cielo". El Libro de los Cambios (Yijing) más tarde desarrollaría esta idea afir-mando que: "La creación ininterrumpida es cambio".
    Como proceso natural de creación, el Cielo era la fuente de todos los seres vivos, y origen de todos los valores. A este principio se lo calificó como "virtud del Cielo". Así, el Libro de los Cambios afirma: "La gran virtud del Cielo y de la Tierra es crear vida".

    En este proceso natural de creación se contiene el propósito interno del Cielo, crear todos los seres, protegerlos y mejorar sus condiciones de vida. El Cielo da nacimiento a la humanidad, y los seres humanos están obligados a cumplir dicho propósito. En otras palabras, en los humanos existe un sentido innato de "misión celestial"; éste es el significado de la vida.

    El Cielo confuciano posee también un cierto componente sagrado, relacionado con el hecho de ser origen de toda vida. Por ello Confucio reclama de todos reverencia hacia el Cielo. Según él, toda persona de virtud debe "respetar su misión celestial", escuchar y vivir el objetivo determinado por el Cielo, cuidando y mejorando la existencia.

    Confucio influyó en los chinos de la antigüedad, quienes desarrollaron un sen timicnto de reverencia y fe en el Cielo. Para ellos, el Cielo es el ser sagrado supremo, envuelto en un profundo misterio inescrutable para los mortales. No es tanto una deidad personificada, sobrenatural, cuanto este mundo de vicia en continua regeneración. Siendo el más inteligente de todos los seres, el ser huma-no debe aplicarse en la voluntad del Cielo, protegiendo la vida. Todo aquel que ignore y no obedezca su propia misión celestial", eliminando o dañando vidas, puede ser castigado por el Cielo. Afirma Confucio: "Quien ofende al Cielo no tiene a nadie más a quien rogarle". El respeto y la fe de Confucio en el Cielo muestra la espiritualidad religiosa de los antiguos chinos.
    En el siglo XXI, la sentencia confuciana de "ser reverente con las órdenes del Cie-lo" mantiene su vigencia, y se demuestra en cómo hoy ha comenzado a prestarse una mayor atención hacia la cultura ecológica. Por ello, los seres humanos debe-mos escuchar la voz de la naturaleza, respetándola y amándola por ser generadora de vida. Esta es nuestra misión sagrada, la que le da valor a la existencia humana.

    Confucio sobre las personas: ren 仁 y li 礼

    Ren y li son los dos conceptos centrales de la doctrina de Confucio sobre los seres humanos.
    Cuando su discípulo Fan Chi le preguntó sobre el sentido de ren, Confucio respondió: "Amar a los hombres". Esta es la principal interpretación de Confucio con respecto a ren. Amor por los hombres significa amor universal. Pero además, el filósofo enfatiza en que este tipo de amor "comienza con el amor a los padres". Para él, nadie puede amar a los demás si no ama a sus propios padres. Para Confucio, "la piedad filial y los deberes fraternales" son la esencia de ren. I I Invariable Medio (Zhongyong) registra la siguiente afirmación de su boca: 'T I mayor amor entre los hombres es el debido a los propios padres". Y también: "Un hijo no debe viajar lejos mientras sus padres sigan vivos. Si no tiene elección, debe hacerlo con contención". Esto no significa que los hijos no deban separarse nunca de sus padres, sino que deben evitar que sus padres se inquieten por ellos mientras están lejos. Confucio señaló además: "Los hijos deben tener siempre presente la edad de sus padres; regocijarse por su buena salud y su longevidad. Asimismo, deben ser solícitos cuando los padres envejecen."

    Para Confucio ren significa el amor universal, cuya base es el amor a los padres. ¿Cómo debe amarse la gente? Dice Confucio: "Debemos saber que otras personas pueden desear lo mismo que nosotros. Satisface tus deseos y permite que otros satisfagan los suyos." Y también: "No le hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti." Así, a partir del amor hacia uno mismo, se ama a la familia; a partir de la familia a la sociedad, hasta desplegar el amor hacia todos. Mencio (c. 372-289 a. C.), un gran letrado coníuciano, es quien mejor resumió el significado de ren: "Si se ama a los padres se ama al pueblo. Si se ama al pueblo se ama a todas las cosas."
    Hoy, la doctrina confuciana de "no le hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti", sigue estando vigente entre los seres humanos.

    La noción de li hace referencia a los ritos, las tradiciones y las normas de la vida social. De entre todos ellos, para Confucio los ritos funerarios y la reverencia a los ancestros son los más importantes porque nacen de los sentimientos humanos. Dice Confucio: "Un niño no debe abandonar el regazo de sus padres hasta que tiene tres años." De esta forma, nace naturalmente el amor entre los hijos y sus padres. El rito de guardar luto por los padres fallecidos durante tres
    años es expresión del amor y el recuerdo del hijo hacia ellos.

    Confucio puso un gran énfasis en li con objeto de preservar el orden social, la estabilidad y la armonía. Se afirma en Analectas: "En la práctica de los Ritos(li), es principal la armonía."
    Li posee, asimismo, implicaciones filosóficas. Los individuos gozamos de una esperanza de vida limitada, mas la vida de la naturaleza es eterna. Los padres le otorgan a sus hijos el don de la vida que perdura en los hijos de los hijos. De este modo, una existencia particular limitada se funde con perdurabilidad de la naturaleza; de la misma manera, el sueño individual de una vida eterna se puede hacer realidad. A través de los ritos funerarios y de adoración a los ancestros, las personas experimentamos la continuidad de la vida, y apreciamos su valor y su verdadero significado, lo que nos proporciona un profundo consuelo.

    A la búsqueda de una vida con mayor significado y valor

    Antes de Confucio, tan sólo la nobleza tenía derecho a la educación. Él fue el iniciador de la enseñanza privada en la historia china. Según los registros históricos, Confucio se dedicó a la enseñanza durante muchos años y llegó a tener tres mil discípulos. De entre ellos, 72 destacaron en las seis artes: ritos, música, arquería, conducción de carro, caligrafía y matemáticas. Gran educador, Confucio se ha ganado la admiración de las generaciones postreras y su apelativo de "maestro supremo y sagrado".

    Confucio consideraba que el objetivo básico de la enseñanza era educar a personas virtuosas, sensatas y de mente esclarecida. Personas así serían las destinadas a asumir importantes responsabilidades sociales y de hacer su contribución a la sociedad. Confucio dijo:"Aspira a la Vía (dao). Básate en la virtud. Apóyate en la humanidad (ren). Recréate en las artes." Para el filósofo, los principios generales de la educación radicaban en elevados ideales, una gran virtud, el amor a los demás, además de las seis artes. De todos ellos, consideraba la virtud como el principio más importante. Sus discípulos procedían de diferentes estamentos: política, comercio, educación, diplomacia, especialistas en ritos o archiveros. Independientemente de su ocupación el objetivo fundamental, según Confucio, debía ser mejorar su cultura y formación, y acrecentar su virtud.

    Uno de los ámbitos en los que el Maestro Kong puso énfasis fue en la educación estética. Él dijo:"Iníciate con el Libro de la Poesía (Shijing), consolídate con el Libro de los ritos, complétate con el Libro de la Música." Lo que quiere decir: estudiar el Libro de la Poesía (Shijing) inspira el espíritu y ayuda a apreciar la belleza. Si estudias el Libro de los ritos (Zhouli) serás capaz de actuar con propiedad, como persona ilustrada. Estudiar el Libro de la Música (Yuejing) eleva el espíritu y ayuda a disfrutar de la vida. Y sentencia: "Conocer la máxima virtud (i.e., el amor a los demás), no es tan bueno como convertirla en tu objetivo. Convertirla en tu objetivo, no es tan bueno como regocijarse con su práctica."

    En cierta ocasión, Confucio le preguntó a varios de sus discípulos sobre sus aspiraciones. Zi Lu y Ran You querían tener la oportunidad de administrar un estado; Gongsun Chi, por su parte, afirmó desear convertirse en maestro de los ritos. Por último, Zeng Dian dijo: "Mis aspiraciones son diferentes". "No hay problema - respondió Confucio- Cada cual habla de sus propias aspiraciones." Sólo entonces Zenií Dian añadió: "[Mi sueño] es ataviarme con mis vestimentas vernales al final de la primavera e ir a nadar al río Yi con cinco o seis adultos y seis o siete niños.
    Y mientras los demás rezaran por la lluvia, nosotros estaríamos disfrutando de la brisa. Después regresaríamos a casa cantando." Confucio dejó escapar un suspiro y comentó: "¡Ah! Yo comparto las aspiraciones de Dian". Las aspiraciones de los :uatro discípulos del Maestro reflejan sus diferentes formas de afrontar la vida, pero la identificación de los deseos de Confucio con los de Zeng Dian nos indica que, al tiempo que subraya la importancia de las aportaciones que cada individuo pueda hacer a la sociedad, su ideal supremo es buscar la armonía entre las personas, y entre éstas y la naturaleza. Ésta es una verdadera mirada estética hacia la existencia.

    Confucio ha ejercido una gran influencia entre los pensadores chinos de generaciones posteriores que han compartido la creencia de que estudiantes y letrados no sólo deben aumentar sus conocimientos, sino que es incluso más importante abrir su mente y elevar su ethos espiritual. En otras palabras, es importante la búsqueda continuada de una vida con mayor valor y significado. Muchos intelectuales contemporáneos consideran que esta teoría de la perspectiva de la vida es la característica más valiosa de la filosofía china. Y todo comenzó con Confucio.

    Top