• +86 773 2303067


Teoria de la iluminación de la escuela zen

    El zen es una de las escuelas budistas de China formada sobre la base de la lusión de la secta mahayanista y la escuela taoísta. Se originó en la época de las Seis Dinastías (222-589) y alcanzó su nivel de madurez en las dinastías Sin (581-618) y Tang (618-907). Huineng (638-713) es el representante más importante de la secta. El sutra de Huineng (conocido como El sutra del altar) recoge el pensamiento del maestro y constituye la obra más importante del budismo zea.

    El zen ejerció una gran influencia en el desarrollo de la cultura china en las épocas posteriores a la dinastía Tang. Incluso, lo fundamental de su pensamiento fue introducido en Japón y la península coreana. Actualmente, la secta ejerce una influencia evidente no sólo en Asia del Este, sino también en Europa, Estados Unidos,etc.

    Solo el que la toma podrá decir si el agua está tibia o fría

    Solo aquel que toma el agua podrá decir si está caliente o fría. Esta es una máxima de la secta del zen. Tanto el sabor del agua como su estado de fría o tibia, o el modo cómo la perciben los sentidos tan solo puede ser conocido por el que la toma. Es una experiencia directa y personal: no se puede transmitir con palabras.

    El zen da importancia al hecho de "estar despierto" en el presente. El mundo de suprema felicidad del nirvana (estado de paz y de liberación) sólo existe en el presente. Las conversaciones que sostienen los bonzos budistas están llenas de referencias a situaciones como "percibir el momento", "llegar a la iluminación en el presente". A través de las experiencias vividas en el presente, la escuela del zen rompe con las preocupaciones por todo lo que es exterior, encara de frente al mundo, cuyo sentido determina. Contempla los pájaros que vuelan, escucha el canto de los gallos, percibe el aroma fresco de las flores silvestres y aprecia la fina lluvia de gotitas y la caída de las cataratas. Lo esencial es lo que uno percibe con el corazón. Para el zen, una flor representa un mundo, y una hierba, un paraíso. Una flor silvestre en algún rincón del muro, sin ningún atractivo visible, si florece en silencio, será un universo incomparable.

    Un monje pregunta a su maestro: "¿Cómo puedo liberarme?" El maestro le responde con otra pregunta: "¿Quién te ha encadenado? Tú mismo eres quien se ha encadenado." El zen es una re-ligión que concede importancia a la apreciación de "uno mismo". Según los monjes del zen, las estatuas de Buda de oro no superarán la prueba de ser forjadas en el fuego. Ni las figuras budis- las de barro resistirán ser mojados por el agua. El verdadero Buda se sienta en tu corazón, habita tu corazón. No hay ningún Buda superior al alma. Por supuesto, la apreciación de uno mismo no tiene nada que ver con el narcisismo, sino con el llamado a liberarse a sí mismo de los yugos.

    Top