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Breve Historia de Guangzhou

    Breve Historia de Guangzhou

    La leyenda explica cómo Guangzhou, apodada Yang Cheng («ciudad de la cabra»), fue fundada por Cinco Inmortales montando cinco carneros, cada uno de los cuales plantó una gavilla de grano como símbolo de la prosperidad interminable. Mitos aparte, una ciudad administrativa llamada Panyu había crecido allí hacia el siglo III a.C., cuando un picaro comandante Qin fundó el Reino de Nanyue y la hizo su capital. Los restos de un gigantesco astillero contemporáneo excavado en el centro de Guangzhou durante la década de 1970 sugieren que la ciudad tenía contactos con las tierras extranjeras ya entonces: había comerciantes que se consideraban súbditos romanos allí en el 165 d.C., y desde los tiempos de los Song los buques viajaban por la «Ruta Marítima de la Seda» hacia puertos de Oriente Medio, más tarde introduciendo el Islam en China y exportando porcelana a las colonias árabes en la lejana Kenya y Zanzíbar. Hacia 1405, la población de Guangzhou de comerciantes extranjeros y chinos de ultramar era tan numerosa que el emperador Ming Yong fundó un barrio especial para ellos, y cuando la xenofobia más tarde cerró el resto de China a los extranjeros, Guangzhou se convirtió en el principal contacto del país con el resto del mundo.

    Sin embargo, este contacto con otras naciones era restringido, y al final resultó ser la ruina de Guangzhou, y de China entera. Desde el siglo XVIII, la British East India Company utilizó la ciudad como base desde donde comprar seda, cerámica y té, pero quedó frustrada por la negativa china a aceptar a cambio bienes comerciales en vez de dinero en efectivo. Además, la compañía comenzó a importar opio de la India, usado desde hacía tiempo como medicina en China, pero que en ese momento se vendía como droga recreativa. La demanda y la adicción crecieron, proporcionando beneficios colosales a los británicos y miembros del Co Hong, sus distribuidores chinos, pero agotando rápidamente las existencias de plata imperiales. En 1839 el gobierno Qing envió al incorruptible comisario Lin Zexu a Guangzhou con la orden de terminar con el tráfico de drogas. Habiendo aislado a los extranjeros en sus propias viviendas en la isla de Shamian, Lin exigió la entrega de todas las reservas de opio y las destruyó públicamente. Gran Bretaña declaró la guerra y, con una Marina financiada en parte por los comerciantes de opio, obligaron a los chinos a ceder cinco puertos (incluyendo Guangzhou y Hong Kong) al control británico bajo el Tratado de Nanking de 1842. Como cabía esperar, Guangzhou se convirtió en un hervidero revolucionario. Fue allí, durante el final de la década de 1840, donde el cristiano converso Hong Xiuquan formuló su Rebelión de Taiping antimanchú, y 60 años más tarde la ciudad protagonizó un intento prematuro de Sun Yatsen por expulsar a los gobernadores Qing de China. Guangzhou se convirtió incluso brevemente en la capital del Guomingdang de Sun.

    Poca gente podría describir hoy en día la población de Guangzhou como apática, por lo menos cuando se trata de perspicacia en los negocios. A diferencia de muchas grandes ciudades chinas aparentemente «modernas», hay verdadera riqueza y una infraestructura sólida allí, aunque también ha habido un par de fracasos financieros importantes recientemente. Al mismo tiempo, Guangzhou tiene una gran comunidad rural móvil china, atraída a la ciudad por historias de rápidos enriquecimientos y a menudo demasiado pobres para marcharse: la vida callejera es allí visiblemente más dura que en cualquier otro lugar de China y todos los días los gastos son mucho mayores. Por la ciudad pasan grandes cantidades de dinero, sobre todo durante la Feria Comercial bianual, pero aún crea más inflación, ya que los empleos y los beneficios suelen concentrarse en capital comercial volátil. Por otro lado, los incentivos del g-bierno y el coste laboral barato del continente, en comparación con el de Hong Kong, han ido acelerando las inversiones nacionales y extranjeras en el sur de China, y Guangzhou se está aprovechando de su posición en el centro de la extensión industrial y manufacturera del delta del río Perla.

     

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