• +86 773 2303067


Separación e integración

    la Gran Muralla separó a las poblaciones del norte y del surLa disposición geográfica y los modelos climáticos de China habían producido en tiempos remotos el desarrollo de dos culturas diferentes. El sur, con unos terrenos arables y un clima cálido, era más adecuado para la agricultura. El norte, con una tierra apropiada para el pastoreo y un clima frío era más conveniente para la cría de animales. El sur poseía una civilización agrícola relativamente desarrollada, mientras que el norte estaba en un estado algo más retrasado. Mientras que la estabilidad era importante para la población agrícola, los pueblos del norte gozaban de una mayor movilidad debida a la esencia de la vida del pastoreo. El rendimiento de la cría de ganado, sin embargo, era limitado e inestable y obligaba a las poblaciones del norte a depender de las mercancías agrícolas del sur. Históricamente, las invasiones del sur por poblaciones nómadas del norte, fueron producto más de la necesidad que del deseo de expansión.

    A partir de la dinastía Qin, desde hace más de dos mil años, y hasta las dinastías más tardías, entre las poblaciones del norte que invadían el sur con cierta frecuencia estaban los xianyun, los hunos, los tujue, los huihe, los qidan, los nilzhen y los mongoles. Los ejércitos del sur solían estar en desventaja frente a la movilidad de la caballería del norte. En tales circunstancias, la Gran Muralla proporcionó una línea de defensa efectiva, aunque no perfecta.

    De este modo, la Gran Muralla separó a las poblaciones del norte y del sur, mientras que suponía, además, una barrera para la comunicación. A pesar de ello, sirvió para minimizar los conflictos entre ambas partes, haciendo posible que cada cual se desarrollara de forma independiente. La muralla protegía la economía agrícola y permitía el desarrollo del modo de producción del sur. Al mismo tiempo, forzaba a las poblaciones septentrionales a frenar sus saqueos del sur y a desarrollar su propia civilización. Ambos factores sirvieron para sentar las bases de un posterior intercambio y comunicación entre las culturas del norte y del sur.

    Sin duda, la historia de China hubiera sido diferente sin la Gran Muralla. El Dr. Sun Yat-sen (1866-1925), que lideró la Revolución de 1911 que acabaría con la dinastía Qing (1616-1911), afirmó: "Vista desde hoy en día, si no hubiera sido por la protección de la Gran Muralla, la civilización china podría haber sido frenada por las incursiones de las poblaciones del norte a finales de los Qin o a principios de la dinastía Han, mucho antes de las dinastías Song (960-1279) o Ming. De haber sucedido así, no hubieran existido la prosperidad de Han ni de Tang (618-907), ni tampoco la integración de los pueblos del norte y del sur."

    En ciertos momentos, a lo largo de la Gran Muralla China surgieron algunos centros económicos, especialmente en las zonas próximas a sus docenas de pasos; en ellos la población de ambos lados realizaban sus intercambios económicos y culturales. Durante un largo periodo de la historia, la economía agrícola del sur y la pastoral del norte, se complementaron y dependieron la una de la otra gracias a dichos intercambios. De este modo, la Gran Muralla China jugó un papel fundamental aportando una nueva estructura económica en beneficio de todos.

    Top