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Artesanías de las Seis Dinastías

    Durante el período de las Seis Dinastías, desde principios del siglo III hasta finales del siglo VI, las guerras en el norte eran frecuentes, pero el sur era relativamente estable. El desplazamiento de una parte considerable de la población y fuerza técnica del norte al sur promovió la explotación y desarrollo de las regiones meridionales. La estructura de tomar el norte como centro económico y de producción artesanal, formada durante mucho tiempo, empezó a dar paso a un desarrollo equilibrado en todo el país.

    Las Seis Dinastías, que entrelazan la dinastía Han, precedente, y la dinastía Sui, posterior, fue una época importante de transición para la artesanía de China. La turbulencia de la sociedad, los sufrimientos provocados por la guerra y la agonía psicológica ofrecieron una buena oportunidad para la difusión del budismo que preconiza el karma y el samsara, y los gobernantes también consolidaron su dominio mediante el budismo, que recibió en consecuencia una intensa promoción. En el norte se explotaron profusamente las grutas, con las conocidas Grutas de Mogao, en Dunhuang, las Grutas de Yungang, en Datong, y las Grutas de Longmen, en Luoyang, principales exponentes de la religión entonces. En el sur se construyeron muchos templos y las diversas artesanías de esta época tenían un fuerte carácter budista. Muchos artículos de cobre, oro y plata, textiles, esculturas de piedra, bordados y laca evocaban de alguna manera la religión. La flor de loto y la madreselva, símbolos del budismo, se convirtieron en los principales motivos ornamentales del momento y la popularización de esta adoración promovió también los intercambios internacionales. La llegada de los monjes hindúes y los artesanos de las regiones del Oeste, así como la introducción del arte Gandhara de la India, integrado con los estilos griego y persa, impulsaron la reorganización de la cultura artesanal de China. Por lo tanto, la tendencia religiosa y el estilo exótico fueron características importantes de las artes y artesanías de las Seis Dinastías.

    Arte Gandhara:
    El arte budista originario del noroeste del subcontinente de Asia meridional se inició en el siglo I y decayó en el siglo V. Gandhara fue en un principio uno de los 16 reinos antiguos de la región, conPeshawar, en Pakistán, como su centro político. En la época de Maurya fue introducido el budismoen esta parte del país y en el siglo I Gandhara se convirtió en el centro del Imperio Kushan, con undesarrollo cultural y artístico floreciente. El arte Gandhara se refiere principalmente al arte delbudismo durante la época del Imperio Kushan, que se localizaba en la antigua India y se extendía porparte del Asia Central y el Asia Occidental. Ello, unido a la influencia cultural de Grecia, llevó alarte Gandhara a combinar rasgos indios y helénicos. De ahí que se le conozca también como "artebudista de estilo griego".

    La mayor contribución del arte Gandhara es la creación de las estatuas budistas, que ejercieronuna gran influencia en el arte budista de las regiones chinas de Xinjiang, Dunhuang y Yungang.Además, en nuestro país la pagoda budista al estilo Gandhara se combinaba con la torre tradicionalchina, formando así la pagoda de múltiples pisos, muy común en China.

    En la esfera ideológica, estaba de moda el Xuanxue (estudio de los misterios y la metafísica), basado en los pensamientos de Lao Zi, Zhuang Zi, y el libro I Ching (Libro de mutaciones), que se concentraba en la existencia humana, las relaciones peculiares entre el ser humano, la sociedad y la naturaleza, abogando por las habladurías, misterios, tranquilidad y retiro de la sociedad. El "cero" de las doctrinas de Xuanxue coincide en cierta medida con el "vacío" del budismo. En la artesanía, la doctrina se reflejaba en el tema ornamental, que describía los "Siete virtuosos del bosquecillo de bambú" (siete letrados de las dinastías Wei y Jin, que se mantenían aislados del mundo circundante debido a su insatisfacción con el Gobierno de la época, para viajar entre las montañas y bosques), formando un estilo libertino y no convencional. Cabe destacar los ladrillos en relieve, que describían generalmente a hombres virtuosos y sabios. En comparación con la dinastía Han, el arte tenía más deleite de vida y más carácter budista, con elementos ornamentales, como lotos, hierbas rizadas, rocas y árboles. Gracias a los beneficios de la mejoría lograda en el nivel tecnológico, en las Seis Dinastías se pudieron crear grandes murales temáticos con muchos ladrillos en entre sus componentes.

    En esta época China había entrado en la era de la porcelana, que tuvo su etapa primitiva en la dinastía Shang, y para finales de la dinastía Han su técnica fabril era prácticamente perfecta. La porcelana no sólo es sólida, fácil de lavar, resistente al calor, ácida y álcali, sino también fina, suave y translúcida, correspondiendo a la estética de la gente. Desde entonces la cerámica se ha convertido en un elemento importante de la vida cotidiana de la gente; a tal punto que productos modernos como el vidrio, plástico y aluminio no han podido reemplazarla.

    En el caso de las técnicas de teñido y tejido, en el periodo de los Tres Reinos y la dinastía Jin, el brocado de Sichuan era el más conocido; mientras en las dinastías del Sur se desarrolló considerablemente la producción de tejidos de seda en la zona situada al sur del río Yangtsé y la producción en Jingzhou y Yangzhou alcanzó un volumen elevado. Los motivos decorativos de los
    tejidos de seda de las dinastías del Sur pasaron del estilo irregular de la dinastía Han al patrón geométrico de ondas regulares.

    En ese momento, los artesanos disfrutaban ya de cierta independencia y libertad y podían dedicarse libremente a la producción y actualización de sus técnicas y a gestionar el comercio de sus creaciones, promoviendo así el desarrollo de la variedad. La invención y mejoramiento de los diversos implementos promovieron la producción social y el nivel de vida. Por ejemplo, en el periodo de los Tres Reinos, el político y estratega Zhuge Liang inventó la carreta tirada por bueyes, facilitando el transporte en las zonas montañosas; y el hábil artesano Ma Jun ideó el instrumento agrícola que a la postre dio origen a la rueda hidráulica, impulsando significativamente la productividad.

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