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Estampado y teñido

    El teñido de textiles con minerales y plantas es una práctica antigua en China. A principios de la Edad Neolítica, unos seis a siete mil años atrás, los antiguos chinos ya podían teñir de color rojo la tela de cáñamo con polvo de hematites. A lo largo del proceso de producción, nuestros antepasados dominaron la técnica de extracción de diversas materias colorantes y de teñido, creando tejidos multicolores.

    En las dinastías Shang y Zhou, la técnica de teñido fue gradualmente mejorada y en los talleres cortesanos se establecieron cargos especiales para administrar este proceso. Los colores de teñido aumentaron continuamente, lo que se puede verificar en la obra clásica Libro de odas, en el que se mencionan varios colores de tejidos.

    En la dinastía Han la técnica de tintura había llegado a un nivel bastante alto mediante el uso de dos métodos principales: en uno se confeccionaba el tejido primero y se teñía después, como se hace con la tela de seda delgada y la gasa de seda; en el otro se teñía primero el material con el que se haría el tejido, como por ejemplo, el brocado. En 1959 se desenterraron brocados con caracteres chinos en las tumbas de la dinastía Han de Minfeng, región de Xinjiang, cuyos hilos de seda incluyen entre sus colores el carmesí, blanco, amarillo, marrón, azul zafiro, azul claro, verde, naranja claro, marrón claro, etc., lo que pone plenamente de manifiesto las excelentes habilidades de los artesanos en la tintura y matización de los colorantes. Los tejidos de seda de la dinastía Tang desenterrados en Turpan, Xinjiang, presentan 24 deslumbrantes tonalidades. Para obtener muchos colores secundarios, es preciso aplicar el teñido de los colores primarios, y luego someter el tejido a un segundo proceso de teñido.

    El estampado más antiguo que existe hoy es el de la ropa de cama hecha de seda encontrada en una tumba del Estado de Chu, del periodo de los Estados Combatientes, en Changsha, provincia de Hunan. Otras piezas estampadas también fueron descubiertas en las tumbas de la dinastía Han del Oeste, en Mawangdui de Changsha, provincia de Hunan, y Mozuizi de Wuwei, provincia de Gansu. Entre ellas, la de Mawangdui es un pedazo de gasa con motivos de nubes dorados y plateados, de fondo gris, estampada con dos planchas de impresión a relieve, de un nivel de artesanía bastante alto. Sin embargo, resulta muy curioso que esta técnica nunca fuera usada en varios siglos. En las planicies centrales, el tejido xie significaba el resurgimiento del estampado, y posteriormente se usó para identificar a todos los tejidos estampados. En la dinastía Tang, el arte del estampado y teñido había avanzado considerablemente, desarrollando las tres técnicas importantes del estampado de la antigua China: el laxie (batik), jiaoxie (tie-dye) y jiaxie (estampado con dos chapas grabadas).

    El laxie también es conocido como teñido de cera (batik), una técnica que en realidad aplica el teñido por reserva. En su proceso, antes del teñido, se dibujan los patrones con cera en los tejidos de materiales naturales, como cáñamo, seda, algodón o lana, y se sumergen luego en el colorante. Cuando la cera penetra en las fibras, aísla el colorante líquido. A continuación, después de calentar el tejido en agua hirviendo, se retira la cera y emergen los patrones blancos. La condensación y la contracción de la cera líquida provocan fisuras en los patrones, mostrando unas venas naturales y singulares después del teñido. El teñido de cera, como una antigua técnica por reserva de China, tiene una larga historia. En las dinastías Qin y Han, los antepasados de las etnias minoritarias del suroeste de China, como miao, yao y bouyei, dominaban ya esta técnica.

    El jiaoxie, también conocida como teñidura con nudos, es una técnica antigua del pueblo chino, que consiste en coser el tejido con aguja e hilos en una forma determinada, o bien atarlo fuertemente con hilos, para que la tela se pliegue y se superponga. Como no resulta fácil conseguir colores en el teñido en la parte plegada y atada, el tejido muestra un efecto nebuloso. En la dinastía Jin del Este, este método se había extendido ya entre el pueblo y en las dinastías del Sur y Norte surgieron los famosos patrones "Lutai Zixie" (flores de ciruelo), y "Yuzixie" (pequeñas pintas blancas). En las dinastías Sui y Tang, el jiaoxie estaba muy de moda. La obra más antigua de esta artesanía que podemos ver hoy es la tela de seda delgada de la dinastía Jin, descubierta en la tumba Astana, de Xinjiang, en la que los pinchazos y pliegues son aún vagamente visibles.

    El jiaxie (estampado con dos chapas grabadas) estaba muy de moda en la etapa floreciente de la
    dinastía Tang. El proceso consiste en poner el tejido entre dos chapas grabadas con patrones iguales y luego aplicar el tinte. Con este método, los patrones parecen simétricos y equilibrados. En esta época, el jiaxie se aplicaba generalmente a la vestimenta y adornos de las mujeres y en determinadas ocasiones también en la ornamentación de muebles, como por ejemplo el biombo con estampado.

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