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Embalaje tradicional

    El embalaje es el paquete en el que se envasan distintos productos, así como recipientes y utensilios en los que se ponen o protegen los artículos. El embalaje tiene una relación muy estrecha con la vida de la humanidad. "Buen uso" y "beneficio para la gente" son los principios del embalaje tradicional chino, que resulta tan práctico como estético.

    En un principio se empleaban las hojas de los árboles, bambú, loto, palmeras, calabaza, cocoteros, conchas, cuero, cuernos de toro y otros materiales naturales. Con el paso del tiempo el embalaje ha incorporado paulatinamente los tejidos, cerámicas, metales, mercancías de laca, jade, papel y otros materiales artificiales. El embalaje más antiguo se ubica en el período posterior a la sociedad primitiva. Entonces, por ejemplo, se utilizaban los tubos de bambú y calabaza, jícaras de coco y jarros de barro para envasar licor, vinagre y aceite, entre otros líquidos. Se empleaba la cesta tejida de bambú y hierbas, e incluso las hojas de bambú, loto u otras plantas para embalar directamente las mercancías sólidas. Los materiales, decoraciones y técnicas, entre otras habilidades que se utilizaban en el embalaje tradicional chino empezaron a desarrollarse incesantemente. Debido a la diversidad de fuerzas productivas, tecnología, destreza y cultura, han surgido diferentes estilos de embalaje a lo largo del tiempo.

    La cerámica surgida en el Neolítico fue la primera gran invención en materiales artificiales de embalaje. En comparación con los materiales naturales, no sólo contaba con la ventaja de ser durable, antiséptica e higiénica, sino que también facilitaba el transporte a largas distancias y la diversidad de formas, entre otros aspectos. Lo interesante es que en China, se descubrió la "lata de comida" más antigua del mundo, que son 12 recipientes herméticos de cerámica del 316 a.e.c. desenterrados en Baoshan, provincia de Hubei. En cuanto a la técnica del embalaje, el envase de cerámica se confeccionaba con una técnica delicada de varias fases herméticas de gasa, hojas de bambú y barro. Algunos recipientes de cerámica también estaban elaborados con una cesta de flores portátil, fácil de llevar y trasladar. En su exterior, se colocaban una o dos fases de seda, atadas a su vez por bandas del mismo material, sobre las cuales, se ponía una tapa hecha de lodo. Bajo el barro, se especificaban algunos consejos sobre el contenido. Esta medida de embalaje permitía un metabolismo de los alimentos que garantizaba la calidad, color y olor durante largo tiempo.

    En las dinastías Shang y Zhou comenzaron a aparecer los comerciantes. En ese período era muy avanzada la técnica de las vasijas de bronce, comúnmente utilizadas para poner licor y carne, entre otros productos. Además, también existieron las de tejidos, cerámica blanca, artículos de laca y utensilios de madera, cuero y bambú. Estos artículos cuentan con una característica doble, de utensilio y embalaje. La alabarda de jade que se conserva en el Palacio Imperial se ha pegado firmemente al tejido de seda, un embalaje muy antiguo.

    En el Período de Primavera y Otoño y los Reinos Combatientes, el comercio se hizo más próspero. A fin de atraer a más clientes, las tiendas prestaban mucha atención al embalaje, razón por la que resultaba cada vez más lujoso, e incluso, mostró una tendencia a superar al contenido en sí.
    Por ejemplo, en el libro Han Fei Tzu se menciona la leyenda de "Vendiendo la cajita sin la perla", según la cual, un hombre del estado Chu quería vender una perla preciosa en el estado Zheng, para lo cual elaboró una cajita con una madera rara y perfumada y la decoró con joyas. Un hombre del estado Zheng la compró y devolvió la perla al hombre del estado Chu.

    El papel es el segundo invento artificial empleado en el embalaje. Antes de la reforma en la fabricación del papel realizada por Cai Lun (¿-121), de la dinastía Han del Este, ya en las dinastías Qin y Han se habían pintado mapas en papel y en la dinastía Han del Oeste se utilizaba papel crudo hecho de bambú y fibra de lino para embalar los espejos de bronce. El papel mejorado se empleó pronto como embalaje, para envolver diferentes artículos diarios, alimentos, medicinas, etc. Posteriormente, el papel llegó a ser un material de embalaje más común e importante en cada dinastía. En 1964, en la tumba de la dinastía Tang de Astana, en Xinjiang, se desenterró el "weirui", una píldora de la medicina tradicional china envuelta en papel blanco de sisal, en el que estaba escrita una indicación: "Antes de acostarse, con el estómago vacío, tome 15 píldoras". Después de la invención de la impresión, la técnica de embalaje logró un mayor desarrollo y aplicación. La combinación de la elaboración de papel y la impresión, que contemplaba también los poemas, caligrafía, pinturas, grabados, sellos y otras artes culturales tradicionales, permitió aportar características chinas muy ricas al embalaje tradicional en cuanto a su estilo y decoración. Además, debido al desarrollo del arte de la laca, prevalecía el embalaje de artículos con este material. Los artículos de laca fueron siempre uno de los principales materiales en las distintas dinastías.

    En las dinastías Sui, Tang y Song, la economía de China era estable y próspera y el intercambio cultural y económico con el exterior era relativamente frecuente. Muchos embalajes de mercancías llevaban el sello de la cultura exterior, como la cerámica. En varios recipientes se podía apreciar un estilo especial y diseño delicado y algunos contaban con un rico estilo occidental. Muchos vasos, botellas y vasijas de cerámica se utilizaban para poner licor y vinagre. La exquisitez y gracia de los embalajes de cerámica que atraía a los clientes permitió elevar también los precios del licor y el vinagre. Los envases llevaban inscrito el lugar de producción y el número de la tienda, lo cual no sólo garantizaba la reputación de la buena calidad y el mejor precio de las mercancías, sino que evitaba la aparición de mercancías falsas.

    En las dinastías Ming y Qing, con la mayor prosperidad de la industria y el comercio, así como el brote del capitalismo, la conciencia mercantil de la gente se fortaleció y el embalaje de las mercancías se hizo más delicado. Los estuches de distintas lacas y sedas eran preciosos, elegantes y espléndidos. Incluso, el embalaje llegó a ser un tipo de arte. Los más representativos son los de los artículos de la corte, que en el caso de la dinastía Qing contemplaban dos series: corte y folclore. La serie de la corte estaba elaborada por el taller imperial. En la selección de materiales, diseño de estructura y arte decorativo, entre otros aspectos, se reflejaba el estilo típico de la corte y las características llamativas de la época. El embalaje procuraba lo noble y elegante que no solo englobaba el pensamiento y el estilo imperial, sino también la riqueza de contenido de la cultura china. Los talleres para la "confección de estuches", "elaboración de laca" y "fabricación de madera" eran las plantas de embalaje que servían oficialmente a las casa reales. Los estuches reales cuidaban mucho la selección de materiales, que siempre utilizaban artículos de laca, esmalte, escultura de bambú y tejidos, entre otros materiales; la elaboración del embalaje también había incorporado distintas habilidades decorativas, como la escultura, embutición, cocción y tejido, los cuales reflejaban el alto nivel del arte de la dinastía Qing. La otra serie era la de los embalajes utilizados en las mercancías que todos los funcionarios locales utilizaban para entregarlos al poder central. Este tipo de cubierta prestaba mucha atención a la función del embalaje, que tomaba su función principal como uso práctico, solo para satisfacer el estándar estético y el gusto de las familias.

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