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Bordado

    En China, el bordado se remonta a la antigüedad. Cuando todavía el país estaba en la transición de la sociedad primitiva a la sociedad esclavista, existía una regla según la cual, en las ceremonias y sacrificios importantes, los líderes tribales debían vestir trajes formales con patrones del sol, la luna y las estrellas bordados en la prenda superior, de algas, fuego y otros elementos decorativos en los pantalones (faldas).

    En los periodos de Primavera y Otoño y de los Estados Combatientes, a medida que progresaba la agricultura y el modo de vida de los hombres trabajando la tierra y las mujeres tejiendo en casa se volvió más predominante, resultaban cada vez más comunes las plantaciones de moreras y cáñamos, así como el hilado y el tejido. La artesanía de bordado era cada día más madura. Hasta la fecha los primeros trabajos de bordado heredados de aquel entonces son las dos piezas desenterradas de las tumbas del Estado de Chu, del periodo de los Estados Combatientes, en Changsha, provincia de Hunan. Ambas obras, con el bordado a trenza (suoxiu, también conocido como bordado a cadena), de puntadas bien hechas, patrones vívidos y colores de buen gusto, reflejan plenamente los logros del arte del bordado del antiguo Estado de Chu.

    Después de fundarse las dinastías Qin y Han, la evolución de la confección de los tejidos de seda impulsó el desarrollo del arte de bordado y sus variedades. Una gran cantidad de diversas obras de bordado bien conservadas fue desenterrada en las tumbas de la dinastía Han en la localidad de Mawangdui, de la ciudad de Changsha, provincia de Hunan, las cuales representan el estilo artístico, así como el alto nivel de esta artesanía en esta etapa, que en su mayoría tienen patrones de nubes rizadas, fénixes volando, animales legendarios a galope, cintas y figuras geométricas, entre otros dibujos. La técnica más usada en estos bordados fue el punto a trenza, de puntadas ordenadas, composición compacta y trazos naturales.

    La práctica de bordar la imagen de Buda apareció a finales de la dinastía Han y en las Seis Dinastías, cuando elementos de las culturas extranjeras, representadas por el budismo, se integraron con la cultura autóctona, lo que se reflejó en el bordado. Las obras fragmentarias de seda de la dinastía Jin del Este a las dinastías del Norte desenterradas en Dunhuang, provincia de Gansu, y Hetian, Bachu, Turpan, de la región de Xinjiang, fueron completamente bordadas con los puntos intensos a trenza, fuesen fondos o patrones, poniendo de manifiesto los rasgos del tejido completamente bordado. En el libro Pinturas famosas de las dinastías anteriores, de la dinastía Tang, el escritor Zhang Yanyuan señala que en el periodo de los Estados Combatientes, la señora Zhao, mujer del rey del Estado de Wu, era muy conocida por sus "tres pericias", el tejido, el bordado y la confección. Ella era experta en tejer brocados de patrones de dragón y fénix, con hilos de seda de colores; bordar en un pedazo de tela las cinco montañas grandes y el mapa topográfico de los Estados; y confeccionar cortinas delgadas con un tipo específico de seda llamada jiaoshu. En ese momento comenzaron a aparecer en los bordados las imágenes de las personas, creando la nueva escuela de bordado de imaginería.

    El bordado de la dinastía Tang, aunque seguía el punto a trenza de la dinastía Han, había utilizado ampliamente otra técnica llamada punto a plano y, al mismo tiempo, la había combinado con diversos puntos e hilos de color. Los tejidos de fondo tampoco se limitaban al brocado y las telas de seda delgada. Además, el bordado de Tang también empleaba los hilos de oro y plata para trazar el perfil del patrón, fortaleciendo el efecto tridimensional. Durante las dinastías Tang y Song, debido a que más y más personas se sumaron a las labores de bordado, surgió una nueva variedad representativa del arte de la aguja, guixiu (bordado de tocador). Igualmente, con la amplia participación de los pintores letrados en estos trabajos, apareció la pintura bordada, que combinaba la pintura con el bordado. Desde la dinastía Tang a la Qing, la incorporación de los pintores letrados impulsó el desarrollo e innovación de los puntos de bordado, que empezó a partir de un hilo de seda en varias hebras más finas, para tener trazos más delicados y vívidos. Luego se aplicaron los nuevos puntos, como el punto arbitrario, el punto de clavo, el trazado de un dibujo con hilos dorados, la mezcla de puntos, punto de ondulación y el punto vinculado. En ocasiones se añadía pintura en el bordado, para mostrar una composición más correspondiente al gusto del pueblo.

    En las dinastías Ming y Qing comenzó a decaer la artesanía administrada por el Gobierno y aparecieron los talleres privados de producción comercial, que promovieron el crecimiento de la artesanía popular. Además, debido a la cooperación entre los literatos y los artesanos, las habilidades del bordado y su producción tuvieron una prosperidad sin precedente y alcanzaron su cúspide en la historia del bordado tradicional chino, con cuatro famosas escuelas de bordado: bordado de Suzhou (suxiu), bordado de Guangdong (yuexiu), bordado de Sichuan (shuxiu) y bordado de Hunan (xiangxiu).

    La producción de suxiu se concentró en la región de Suzhou y se desarrolló sobre la base del bordado guxiu (bordado de Gu). Originalmente el guxiu comprendió los trabajos realizados por la familia Gu, de Shanghai, en la dinastía Ming. Han Ximeng, esposa de Gu Shouqian, de la familia Gu, era experta en la pintura de flores, especialmente, en el bordado, por lo que la fama del bordado de Gu se difundió por todo el país y en la dinastía Qing todos los talleres al sur del río Yangtsé colocaban a sus productos la etiqueta de "bordado de Gu", con el propósito de atraer a los clientes. El bordado de Suzhou asimiló ampliamente los aspectos positivos del bordado de Gu y creó sus propias variantes, como la pintura bordada y el bordado de estilo realista, que reflejaban la perspectiva del paisaje, la estereoscopia de los edificios y la expresión facial de la figura. En la técnica, el bordado de Suzhou adopta principalmente el punto de traslapo, en el que la seda y el hilo se traslapan sin revelar ningún rastro de la costura. Generalmente se usaban tres o cuatro hilos de colores similares, creando un efecto brumoso.

    Yuexiu es el nombre general para el bordado confeccionado en la región de Guangdong. Se cree que su origen tuvo lugar en el pueblo li (una etnia minoritaria de China). En la antigüedad, los trabajadores del bordado yuexiu eran en su mayoría hombres de Guangzhou y Chaozhou. El bordado era aplicado en trajes y adornos, rollos colgantes, alforjas, imágenes de biombo, abanicos redondos y fundas de abanico, entre otras piezas. Los motivos decorativos de este tipo de bordado eran generalmente el fénix, peonías, pinos, grullas, ciervos, gallos y gansos. La composición era compacta y vital, de colores espléndidos, puntos simples, hilos un poco gruesos y sueltos y puntadas irregulares. El bordado dingjin es una variedad famosa del bordado yuexiu, que refleja patrones con hilos o terciopelos de oro sobre un fondo de brocado, y mediante diversas técnicas muestra un efecto a relieve. El bordado dingjin se usaba generalmente para decorar los trajes de ópera, como ornamentos de escenarios y templos, creando un ambiente cálido y alegre.

    El bordado de Sichuan, o sea el shuxiu, se originó en Sichuan, con Chengdu como su centro de producción. Tiene una larga historia, y en el libro Historia de Huayang, escrito por Chang Qu, de la dinastía Jin, se le califica junto al brocado shujin como dos productos afamados y especiales de la región de Sichuan. El bordado shuxiu generalmente se aplicaba a los utensilios diarios (ropa de cama, trajes, zapatos y biombos decorados con pinturas) y los patrones, llenos de ambiente jubiloso, eran en su mayoría flores, pájaros, insectos, peces, palabras de felicitación y diseños tradicionales. A mediados y finales de la dinastía Qing, sobre la base de la técnica local, shuxiu asimiló los aspectos positivos del bordado guxiu y suxiu, para convertirse en uno de los géneros de bordados comerciales más importantes de China. Sus características consisten en las puntadas esmeradas, superficie lisa y brillante, trazos claros, colores llamativos y un ordenado borde del patrón.

    El bordado Xiangxiu es el nombre general de las obras de Hu'nan, con su centro en Changsha, y se caracteriza por emplear terciopelo de seda. El pueblo local trataba los hilos con una solución especial, para evitar los vellos. El bordado generalmente toma las pinturas tradicionales como referencia y es de estilo vívido y libre, por lo que recibió elogios como el que asegura que "las flores parecen fragantes y los tigres y las figuras parecen estar vivos".

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