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Guía viaje a Suzhou - Paseo por jardines del sur

La esencia de los jardines del sur, Suzhou

Famosa por sus jardines, sus bellas mujeres y su seda, la antigua ciudad de SUZHOU, rodeada de un foso, a sólo 60 minutos de Shangai en ferrocarril, se halla en el punto donde la línea férrea se encuentra con el Gran Canal, a unos 30 km al este de Tai Hu. La ciudad está construida en una red de canales enlazados, cuyas aguas alimentan la serie de famosos jardines clásicos, el orgullo y gloria de Suzhou. Surcada por el agua y llena de espacios verdes, la ciudad conserva bastantes marcas de su carácter original, que justifican una visita de al menos varios días, aunque el principal reclamo actual de Suzhou (desde el punto de vista de los lugareños) es que se trata de la sede del «Little Singapore», una completa ciudad industrial, construida en los alrededores con inversión de Singapur.

Suzhou es comparable a Hangzhou en cuanto a su paisaje natural. La única diferencia entre estas dos ciudades es que Suzhou es mucho más pequeña. Esta última, en particular, posee una historia que supera los 2.500 años de antigüedad. Durante este lapso de tiempo, se ha enriquecido por las culturas de los remos Wu y Yue. Los canales de agua y las casas de la ciudad, al igual que su música y arte, son abundantes en el carácter y el gusto del sur.
El lugar que representa mejor esta región de ríos y lagos, y la cultura asociada a ellos, es el famoso pueblo antiguo Fengqiao. En este poblado todavía se conservan las construcciones que datari.de las dinastías Ming y Qing. Todas las casas son construidas junto al río y se encuentran divididas por calles sinuosas. Las tiendas no solo son fácilmente accesibles, en el antiguo canal también se facilita el tránsito de personas. En días de mucho viento, puede escucharse cómo el sonido de las nías bate eh las orillas del canal. En el pueblo además se encuentra un antiguo templo -el templo Hanshan- que tiene más de 1.400 años de exisiencia y es la inspiración de muchas obras literarias eh China.

Museo de jardines clásicos

Mirto florecido en la Torre DiaohuaLos jardines de Suzhou incorporan las maravillas de la arquitectura, la pintura, la escultura y el arte del bonsái, y es una de las principaIes atracciones del lugar. Se Le conoce como "La ciudad de los jardines" y fue el destino elegido por muchos ricos y nobles del pasado. Eílós venían aquí como una forma de retiro y trajeron su arte de la botánica, que llegó a formar parte de la herencia de Suzhou.
Los jardines constituyen una inspiración para la vida de la ciudad, y poseen abundantes elementos naturales y culturales.

La construcción de los jardines de Suzhou comenzó hace más de 2.000 años y llegó a su apogeo durante la dinastía Ming. Muchos funcionarios del gobierno eligieron la localidad por ser ideal para su retiro, sobre todo por el clima moderado y agradable. La riqueza que ellos ha bían reunido durante su carrera, la gastaban en la construcción de hermosos jardines paisajistas. En muy poco tiempo, Suzhou quedó embellecida con gran cantidad de estos. Durante las dinastías Ming y Qing, poseía más de 280, dentro y fuera de la ciudad. Su diseño exigía un elevado nivel de atención y de conocimientos. En ellos abundan los elementos románticos y tradicionales chinos. Los estanques, las montanas en miniatura y plantas en macetas en el jardín son diseñados con delicadeza. Caminaf entre tanta belleza es como estar en una pintura china.

Pico Guanyun en el Jarin Inolvidable, roca del lago TaihuComo "museo de jardines clásicos", Suzhou ha preservado con éxito muchos jardines famosos, que en la actualidad se encuentran abiertos al público. El más famoso de estos jardines clásicos es el Pabellón Canglang y el Jardín de un Pescador de la dinastía Song (690-1279), el Jardín del Bosaue del León de la dinastía Yuan, el Jardín de la Administración Humilde de la dinastía Ming y el Jardín Inolvidable de la dinastía Qing. Estos mantienen las tradiciones de la cultura botánica de las dinastías Song, Yuan, Ming y Qing, y présentan diferentes rastros artísticos, visibles en pabellones, puentes y pasillos de los jardines. Descrito como "la esencia de los jardines del sur", el Jardín de la Administración Humilde es como la imagen de una pintura china. A pesar de que ha tenido innumerables propietarios en un periodo de más de 1.400 años, ha conservado su carácter idílico y estilo refrescante. El Jardín de un Pescador, por otra parte, es de menor tamaño, pero en él se ha aprovechado su reducido espacio de manera muy ingeniosa y muestra una variedad de jardines uno dentro de otro, que deleita a muchos visitantes.

La mayoría de los jardines de Suzhou fueron construidos en esquinas apartadas de la ciudad, dentro de las casas residenciales de los vecindarios. Sin duda, estos aportan un toque de naturaleza al ajetreo de la ciudad, y proporcionan un entorno natural para que sus habitantes se relajen sin tener que trasladarse al campo, lo cual resulta un rasgo ideal para las personas que adoran la naturaleza.

A pesar del acelerado desarrollo económico de nuestros días, y de que es inevitable la influencia de la tecnología moderna en esta ciudad clásica y tranquila, tal situación no constituye algo contradictorio. Una urbe con una economía vibrante está capacitada para ser competitiva. y el desarrollo económico le ha inyectado una energía vital a Suzhou que, de otra manera, sería una ciudad antigua. Además de los jardines clásicos, la ciudad es el lugar de fabricación de medios electrónicos y de comunicación en la región.

Posee una increíble dinámica con respecto a su economía, infraestructura, red de telecomunicaciones, tecnología punta y una base industrial integrada por marcas internacionales de la industria electrónica y de la comunicación.

Breve historia de la ciudad

Se dice que He Lu, el casi mítico dirigente del Reino de Lu, fundó Suzhou en el 600 a.C., como su capital, pero fue la llegada del Gran Canal, más de 1.000 años más tarde, lo que marcó el comienzo de la prosperidad de la ciudad. El comercio de la seda también se estableció temprano, floreciendo bajo los Tang y eclosionando por completo cuando toda la corte imperial se trasladó al sur bajo los Song. Hasta hoy, la seda sigue siendo una de las fuentes de ingresos de Suzhou.

Con la capital imperial muy cerca, en Hangzhou, Suzhou atrajo a un gran número de académicos, oficiales y comerciantes, que trajeron consigo riqueza y mecenazgo. A finales del siglo XIII, Marco Polo habló de «6.000 puentes, astutos mercaderes, hombres mañosos de todo tipo, sabios llamados sages y excelentes físicos». Esta fue la gente responsable de concebir los complejos jardines que hoy representan la principal atracción de Suzhou. Cuando el primer emperador Ming fundó su capital en Nanjing, la ciudad siguió disfrutando de una privilegiada posición dentro de la órbita de la corte, y floreció como centro de producción de maderas nobles y tejidos de seda. El negocio se transformó en grandes naves industriales donde se congregaba la mano de obra, de un modo nunca visto en Occidente hasta la llegada de la Revolución Industrial 3 siglos más tarde.

Hasta hace poco, la suerte de Suzhou había sido evitar los estragos de la historia, a pesar de sufrir breves períodos de ocupación de los Taipings en la década de 1860, y de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las murallas de la ciudad, de 2.500 años de antigüedad, que incluso en 1925 eran todavía una efectiva defensa contra los desbocados señores de la guerra, fueron casi completamente destruidas después de 1949, y las partes del barrio antiguo que todavía se conservan (fosos, puertas, canales arbolados, puentes de piedra, calles adoquinadas y viejas casas encaladas) desaparecen con rapidez. Pronto sólo quedarán los famosos jardines para testimoniar el pasado de la ciudad.

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