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Guía Lijiang - Viaje al pueblo idílico

Guía de turismo , ocio en Lijiang

A unos 150 km al norte de Dali a través de numerosos caseríos Bai y Yi, las carreteras realizan su descenso final desde las sierras hasta una meseta dominada por el macizo incitadoramente puntiagudo y helado de Yulong Xue Shan (Montaña de Nieve del Dragón de Jade). Situado al sureste entre campos verdes y pinares cada vez menos densos se encuentra LIJIANG, capital del Reino Naxi, cuyo laberinto de siglos de antigüedad de callejuelas tortuosas y arroyos limpios, tiendas de vinos, sauces llorones y rústicos puentes de piedra ya hacen por sí solos que el viaje hasta allí merezca la pena. No obstante, Lijiang no es en absoluto un refugio totalmente tradicional y sin descubrir, en parte por culpa del devastador terremoto que destruyó un tercio del pueblo en 1996. Habiendo invertido mucho en la reconstrucción. Los Naxi descienden de una raza de nómadas tibe tan os que se establecieron en esta región antes del siglo XV, hasta hace poco una sociedad matriarcal, trajeron con ellos los que todavía se consideran algunos de los caballos más robustos de China, y una religión chamáriica conocida como Dongba. Una mezcla de Bon tíbetano, animismo y tendencias taoístas, las escrituras de Dongba están hechas con pictogramas únicos, y sus murales panteístas todavía decoran algunos templos de los alrededores de Lijiang, una buena excusa para explorar las aldeas de estos alrededores en bicicleta.

Puente antiguo, viaje en ShuheLa pintoresca Lijiang es una antigua y sencilla ciudad que se ajusta mejor para un viaje de ocio. Se localiza al noroeste de la provincia de Yunnan. Su construcción se realizó durante la dinastía Song del Sur (1127-1279) y fue un centro de distribución de mercancías clave a lo largo de la ruta comercial Tíbet-Yunnan. En el pasado, artículos del sur como la seda y las hojas de té se exportaban a la India y Nepal a través de Lijiang.
En la actualidad, esta es una ciudad pequeña que se encuentra enlazada por cuatro calles principales que se conectan a una plaza en su centro, con calles más pequeñas que se extienden a partir de las primeras. A ambos lados de la calle hay casas residenciales que se edificaron con piedras, madera o ladrillos. Alrededor de la ciudad, hay filas y filas de casas con patio y atalayas con techos de tejas, que resaltan toda la estructura y el trazado urbano.

Viaje en Pintura sencilla y poco sofisticada

Al mismo tiempo, se le presta gran atención a los detalles de las casas, que comprenden esculturas y otros elementos decorativos. Un turista que camine por la ciudad sentiría como si entrara a un museo de casas residenciales de las dinastías Qing y Ming, y quedará encantado por el ambiente que llena todo el lugar. Ubicada en el extremo suroeste del pueblo se encuentra Mu Fu (la Mansión de Madera), una majestuosa residencia que se construyó durante la dinastía Ming y fue la vivienda del gobernador Mu, soberano de Lijiang. Este es el mayor complejo de la urbe, y su grandeza puede sobrepasar con facilidad a un palacio imperial típico. Al combinar rasgos únicos de las culturas Han y Naxi, refleja las brillantes habilidades del pueblo Naxi en la arquitectura y las bellas artes. Dentro del conjunto de edificaciones de la mansión se encuentran numerosos árboles y plantas antiguas, y una excelente representación de la arquitectura y la botánica de Lijiang.
A juzgar por la antigua arquitectura de la zona vieja, viaje a Lijiang es como visitar una pintura sencilla y poco sofisticada. El agua se lleva a la ciudad mediante canales, provenientes de tres manantiales al norte de la ciudad. Canales secundarios pasan por todas las calles y callejones. Dentro de la ciudad existen más de 300 puentes de piedra que datan de las dinastías Ming y Qing, y están conectados a las calles pavimentadas con piedras de colores. Cada elemento de la ciudad se combina perfectamente bien con el otro, y crean una imagen de ciudad antigua pintoresca y artística. Esto atrae a muchos visitantes de todo el mundo.
Un rasgo único de Lijiang es su sistema hidráulico. El agua de la primavera se suministra por un "pozo de tres ojos", que está formado por tres filas de estanques. El primero se utiliza para beber, el segundo para limpiar los vegetales y el tercero para fregar y lavar la ropa. Todas las casas residenciales en la ciudad se construyeron a lo largo de los canales. No es raro ver mujeres lavando los vegetales o haciendo la colada en los canales.
A quince kilómetros de la ciudad se encuentra una imponente cadena de montañas nevadas: las Montañas de Nieve del Dragón de Jade. Comprende trece picos, con su mayor altura de 5.500 metros. Estas elevaciones son impresionantes, hermosas y majestuosas. En diferentes horas del día y en distintas estaciones, el paisaje montañoso ofrece una imagen distinta, cambia constantemente como si un enorme dragón ejecutara una danza. Es una maravilla de la naturaleza.

Bordador trabajando en un taller, NaxiLos habitantes de Lijiang en su mayoría son de la tribu Naxi, una minoría étnica en China. Se distinguen por su cultura Dongba antigua y mística, que abarca lenguaje, sutras, pinturas, música, danza, rituales religiosos y los instrumentos que se utilizan en los ritos. De estos, el dialecto Dongba es el único del mundo que conserva íntegramente sus caracteres pictográficos antiguos. Cuarenta mil copias del sutra Dongba, escrito en ese lenguaje, se pre-servan en bibliotecas y museos de China y otros países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Francia. La música Dongba, descrita como "el fósil viviente de la música china", en un inicio eran cantos taoístas que se trajeron a Lijiang durante las dinastías Ming y Qing. En la actualidad, este tipo de música, que también se conoce como "la música antigua Naxi", incorpora rasgos musicales a la manera en que se tocan las melodías y los arreglos de las piezas musicales. La música Naxi se ha transmitido de generación en generación de manera rigurosa. Los músicos tienden a ser los Naxi de mayor edad, y los instrumentos musicales también son antiguos. Para muchos visitantes, escuchar la apacible y encantadora música antigua Naxi constituye un enorme placer, que resulta tan idílico como la propia vida en Lijian.

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